junio 27, 2013

El aburrimiento es beneficioso para los niños

El tedio estimula la creatividad de los menores y favorece el desarrollo de su tolerancia a la frustración
  • Por JOSÉ A. RODRÍGUEZ
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  • 24 de junio de 2013
- Imagen: arrathoonlaa -Muchos niños están hiperestimulados por culpa de la televisión, los teléfonos móviles o las videoconsolas, entre otros. Y cuando dan muestras de que están aburridos, sus padres se afanan por distraerlos de la manera más rápida posible. Sin embargo, los expertos afirman que aburrirse tiene múltiples beneficios. En este artículo se citan algunos de los errores que se cometen en la lucha contra el tedio de los pequeños y cómo fomentar el aburrimiento saludable en los menores.
 
El aburrimiento forma parte de la infancia, aunque muchos progenitores se ponen nerviosos cuando sus hijos están aburridos, así que intentan distraerlos de cualquier forma. Sin embargo, puede ser una experiencia muy saludable. Estar aburrido, sin saber qué hacer, invadido por el tedio, es el mejor escenario para que aflore la creatividad.
En el año 2007, la investigadora Teresa Belton, de la Universidad de Educación y Aprendizaje Permanente de la Universidad de East Anglia (Reino Unido), publicó un artículo en el 'Cambridge Journal of Education', en el que defendía que el aburrimiento es fundamental para el desarrollo del aprendizaje y la creatividad. Una idea con la que coincide Mònica Dosil, psicóloga del ISEP Clínic Castelldefels (Barcelona), que asevera que "los menores necesitan momentos de soledad e introversión para poder generar nuevas ideas y pensamientos".

Cuando el niño se aburre

Estar aburrido, sin saber qué hacer, invadido por el tedio, es el mejor escenario para que aflore la creatividad
Cuando un niño empieza a mostrar signos de fastidio (resopla, se pone de mal humor, protesta, etc.), muchos padres optan por suministrarle juguetes o distracciones. "¿Por qué no juegas con la videoconsola?" o "¿quieres que te ponga la televisión?" son algunas recomendaciones que esgrimen. En muchos casos, como señala Dosil, esta ansiedad por complacer y entretener a los hijos de forma tan rápida está causada por "el sentimiento de culpa por no tener tiempo para estar con ellos o por carecer de recursos personales para jugar con ellos".
Otro fenómeno habitual es que muchos de ellos tienen un número elevado de juguetes y muy fácil acceso a Internet, televisión, videoconsolas, etc. Viven en entornos que no les dejan espacio para que tengan que poner en marcha estrategias nuevas para divertirse. De este modo, se frena su creatividad. Dosil señala que los momentos en que los niños están aburridos "promueven que los pequeños construyan sus propios recursos de entretenimiento y puedan desarrollar la creatividad, generadora de la inteligencia emocional".

Alternar diversión y tedio

Es importante que los menores alternen momentos de actividad y de no actividad, de estimulación y de tedio. Carlos G. Torrico, psicólogo del centro ePsicología, en Leganés (Madrid), asegura que la principal característica del sistema nervioso de los niños es "la falta de inhibición cortical, lo que explica que no puedan parar quietos". Desarrollan esta inhibición a medida que crecen. Pero, para lograrlo, necesitan experimentar el aburrimiento, "porque les permite ejercitar este mecanismo de inhibición", añade.
Como bien conocen los progenitores, los pequeños no pueden parar quietos y toleran mal los momentos en los que están aburridos, ya que necesitan acción. Pero ese malestar es momentáneo. Cuando se aburren, muchos protestan o se sienten mal, pero luego, "en la mayoría de los casos, se adaptan y logran sacar provecho de esa situación", añade Torrico. Este estado de hastío, tan incómodo y agobiante al principio para los niños, no solo les ayuda a la generación de soluciones creativas, sino que "favorece la motivación, la autonomía, la resistencia a la frustración y el bienestar".

Fomentar un aburrimiento saludable

Pero, ¿cómo ayudarles a que se aburran? En primer lugar, hay que acostumbrarse a que se quejencuando están aburridos. Además, como aconseja Torrico, "es necesario simplificar el entorno al máximo". Si uno tiene a mano la televisión, la videoconsola o un teléfono móvil, es probable que se enganche a ellos antes que ponerse a pensar un juego nuevo.
Fomentarles el tedio saludable no consiste en dejarlos en su habitación con un par de lápices y unas hojas blancas, y abandonados a su suerte. Si uno no está habituado a aburrirse, habrá que acompañarlo durante los primeros días en los que se le deje aburrirse.
Y, como recomienda Mònica Dosil, "se le pueden hacer preguntas para que él se haga responsable de la generación de ideas sobre lo que puede hacer". Es mejor opción "¿a qué te gustaría jugar?" que "¿por qué no juegas con estos muñequitos?". Si el pequeño no reacciona, los padres pueden enumerarle algunasalternativas, como: "aquí tienes muñequitos, colores y hojas y una pelota, ¿no te animas a jugar?".
Una elección que propone el especialista de ePsicología es "tener un tarro del aburrimiento, que tenga papelitos con multitud de actividades y juegos que se pueden hacer". El objetivo es que el menor se haga responsable de decidir qué hacer para jugar.

La importancia de la lectura

Un niño al que le gusta leer es difícil que se aburra. Cuando llegue el aburrimiento, siempre podrá coger un libro y sumergirse en el placer de la lectura. Como explica Carlos G. Torrico, "el fomento de la lectura es un factor muy importante para proveerlo de una herramienta infalible para combatir el tedio".
Para ello, es necesario que haya muchos libros en casa (novelas, cuentos...) y de diferentes temáticas. Y la mejor manera de despertar la pasión por la lectura es que pueda elegir los libros que más le interesen, leer un poco cada día y que "los padres lean con él".

Masticar chicle, ¿adelgaza?

Mascar chicle no adelgaza, aunque puede calmar el apetito y suprimir el antojo por otros alimentos de semejante sabor y más energéticos
  • Por MAITE ZUDAIRE
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  • 14 de mayo de 2013
- Imagen: katybate -Existe la creencia popular de que sí: masticar chicle ayuda a controlar el peso. Algunos experimentos han tratado de comprobar si masticar chicle antes de comer reduce la motivación para comer, disminuye el hambre y la ingesta de energía. Atribuir funciones "saludables" a las golosinas(chicles incluidos) que van más allá de lo lúdico, no es novedad. De hecho, se experimenta con chicles de distintos gustos, de larga duración o de distinta intensidad de sabor con potenciales funciones como "blanquear los dientes", "combatir el mal aliento", e incluso con un pretendido efecto adelgazante. ¿Qué hay de cierto? ¿La masticación produce sensación de saciedad? ¿Tener un chicle en la boca evita que comamos otros alimentos? ¿Tienen algún papel en el control del peso los edulcorantes que se usan en los chicles? El siguiente artículo responde a estas preguntas.
 

Comer chicle no adelgaza, pero puede calmar el apetito

- Imagen: bruno neves -El estímulo sensorial que se genera al degustar o masticar algo con un sabor muy concreto o intenso y con pocas calorías o ninguna puede calmar el apetito y suprimir el antojo por otros alimentos de semejante sabor, pero más energéticos. Esto se contempla como una estrategia útil para quienes están motivados por perder peso y siguen dietas restringidas en calorías, o quienes desean mantenerse en su peso y no engordar. En estos casos, mascar chicle entre horas puede ser la solución. O no.
Los resultados de los experimentos del Instituto de Ciencias Psicológicas de la Universidad de Leeds, en Reino Unido, sobre los efectos del chicle en la regulación del apetito son positivos. Los autores observaron una reducción pequeña pero indicadora en la ingesta de aperitivos (consumo 10% menor) entre quienes comieron chicle entre horas en comparación con quienes no lo hicieron. En este ensayo, masticar chicle durante al menos 45 minutos suprimió de forma significativa el hambre, el apetito y el antojo de bocadillos, asociado a una mayor sensación de plenitud.
El sabor del chicle puede incidir en lo que se come después
Masticar chicle horas o minutos antes de las comidas calma el apetito y, por lo tanto, puede ser una ayuda para no picar entre horas o para nocomer por aburrimiento, por inquietud o por ansiedad. Sin embargo, en el estudio llevado a cabo desde el Departamento de Ejercicio y Ciencias de la Nutrición de la Universidad americana de Buffalo, aportan matices a estos resultados. Los autores de esta investigacióncomprobaron que el sabor del chicle influye en lo que se coma después. Así, evidenciaron que comer chicles de menta no tenía efecto sobre la ingesta total de energía ni sobre el consumo de snacks en comparación con el consumo de chicles de sabor a frutas, o comparado con no tomar goma de mascar.
Otro experimento, realizado por el Departamento de Psicología de la Universidad de Glasgow Caledonian, en Reino Unido, aporta un nuevo matiz: observa que la goma de mascar suprime el apetito y el deseo en especial por los aperitivos dulces, pero no por los aperitivos salados ni tampoco por los bocadillos salados. Estos datos contrastan, en cierta medida, con los del Departamento de Alimentos y Nutrición de la Universidad norteamericana de Purdue, que no apoyan un efecto reductor sobre el apetito, ni sobre la ingesta a corto plazo al masticar chicles edulcorados, ni dos horas después de la comida ni al masticarlos cuando se tiene hambre.
El chicle puede reducir la ansiedad y las ganas de 'picar algo', pero no adelgaza
La mayoría de las investigaciones coinciden en que comer chicle puede reducir la ansiedad y la probabilidad de picar y, en consecuencia, que se puede contemplar como un elemento dentro de las estrategias de control de peso. No obstante, no se puede trasladar el mensaje erróneo y nada fundamentado de que comer chicle adelgaza porque no es cierto. También sería erróneo trasladar el mensaje de la capacidad "saciante" de algunos componentes del chicle. Este efecto de reducción del apetito se postula más en relación al estímulo de saborear algo en la boca con un gusto agradable que, además, se acompaña del hecho evidente de tragar más aire al tener la boca abierta durante la masticación.

El sabor del chicle influye en lo que se come

Mascar chicles con sabor a menta puede disuadir del consumo de frutas, como ejemplo de alimentos saludables. Al frescor propio del sabor se suma el efecto reductor del gusto de estos chicles, que podría explicar la menor apetencia por las frutas. En su número de abril de 2013, la revista científica Eating Behaviors se hace eco de este resultado, el más sorprendente de los experimentos realizados por la citada Universidad americana de Buffalo.
El hecho de comer menos frutas de las recomendadas puede afectar de forma negativa a la calidad de la dieta. Además, los participantes que tomaron chicle durante una semana consumieron menos comidas, si bien esto no se tradujo en menor aporte energético dado que ingerían más energía por comida con un peor perfil nutricional.

Abuso de chicles y efecto laxante

En el mercado actual, la línea de producción es la de "chicles sin azúcar". En consecuencia, para conseguir el sabor dulce esperado se añaden aditivos edulcorantes sin calorías como los "polioles" o "azúcares-alcohol". Los más empleados son sorbitol y el jarabe de sorbitol (E-420), el manitol (E-421), el isomaltol (E-953), el xilitol (E-976), el maltitol y el jarabe de maltitol (E-965).
Aunque no tengan azúcar ni calorías, conviene limitar la ingesta diaria de chicles que contengan este tipo de edulcorantes, y recordar que su consumo está desaconsejado en niños. Los productos que llevan añadidos polioles pueden provocar un efecto laxante, ya que estos edulcorantes se absorben de forma lenta e incompleta en el intestino. Su efecto laxante se manifiesta más rápido y es más intenso en los niños debido a su menor peso corporal.

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¿Se pueden comer los alimentos que caen al suelo?

La ciencia no respalda la creencia de que un alimento puede comerse si no ha estado más de cinco segundos en el suelo porque hay riesgo de contaminación
  • Por MARTA CHAVARRÍAS
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  • Última actualización: 12 de junio de 2013
- Imagen: Jeroen Wiersma -En ciertos países, sobre todo estadounidenses, circula una creencia popular conocida como la regla de los cinco segundos. Según esta, si un alimento cae al suelo y se ingiere en menos de este tiempo, no hay riesgo decontaminación microbiana. Como toda opinión de esta naturaleza, no está fundamentada en criterios académicos ni científicos. Otra afirmación similar, más habitual en países como Rusia, cuenta que "si se recoge de forma inmediata, no se considera que ha caído". El sentido es similar a la anterior. Sin embargo, varios estudios realizados en este campo prueban que sí hay riesgo y que este depende de factores como la superficie (baldosas, alfombras o superficies de cocina) y las bacterias que en ella habitan. El artículo explica qué dice la ciencia, refleja la disparidad de criterios y destaca la importancia de la higiene para hacer frente a los posibles riesgos.
 
Si una galleta cae al suelo, ¿puede recogerse y consumirse o es mejor tirarla? Si se atendiera a la "regla de los cinco segundos", se podría ingerir sin riesgo de intoxicación alimentaria si no ha permanecido en el suelo más tiempo del mencionado. Sin embargo, investigaciones universitarias, como la desarrollada por un grupo de expertos de la Universidad de Clemson, en Carolina del Sur, tiraba por los suelos la teoría expuesta en esta creencia. Según este análisis, la norma debería ser la de los "cero segundos", ya que patógenos comosalmonella tienen capacidad de sobrevivir en superficies secas hasta cuatro semanas y de transferirse a los alimentos con el contacto inmediato. El riesgo depende también de otros aspectos como la humedad, la naturaleza de la superficie (porosa o impermeable) y el tipo de alimento: tiene menos riesgo de contaminación uno seco que otro que contenga agua.

Disparidad de criterios

En otro intento por demostrar las debilidades del mito, un grupo de expertos de la Universidad de Illinois analizó el riesgo de contaminación por E.coli en suelos con azulejos, cuando caían sobre ellos manzanas (alimentos "húmedos") y dulces (secos). Para la investigación, los expertos dejaron caer los alimentos durante intervalos de cinco, diez, treinta y sesenta segundos. Transcurrido este tiempo, los limpiaron y los colocaron en placas de agar para realizar un cultivo de posibles bacterias.
El riesgo de contaminación depende del alimento y de la superficie
Pero esta vez los resultados fueron más inesperados: se detectaronbacterias en rodajas de manzana que habían estado en el suelo más de un minuto. De ahí que los expertos admitan que se puede "esperar" al menos 30 segundos para recoger alimentos húmedos y más de un minuto en el caso de los secos antes de que se contaminen con bacterias.
En otra investigación, en cambio, se comprobó que, tras esterilizar los azulejos, inocularlos con E.coli y colocar 25 gramos de galletas durante cinco segundos, el patógeno se transfiere al alimento, una contaminación que demuestra que los microorganismos pueden pasar de la baldosa al alimento en este tiempo. En la Universidad Estatal de San Diego, en un intento de explicar si la creencia popular se demuestra con criterios científicos, detectaron gérmenes en zanahorias y biberones antes de cinco segundos. En esta ocasión, los expertos utilizaron zonas de la cocina como el fregadero, la encimera o la mesa, así como baldosas y alfombras. El área más contaminada, según los expertos, fue la encimera, seguida de las alfombras.
En el mismo estudio, se analizaron las tronas de los niños y las bandejas donde se depositan los alimentos. En comparación con otras superficies, como las encimeras, contenían más gérmenes. Esto demuestra que hay algunas zonas de la cocina, como el pomo de la puerta de la nevera, los grifos e, incluso, los interruptores de la luz, que no se desinfectan con la regularidad necesaria para eliminar posibles contaminaciones.

Pulso a la suciedad

Sea cual sea el tiempo que transcurre desde que un alimento cae en una superficie determinada hasta que se contamina, la prevención pasa por una correcta limpieza y desinfección. Salud alimentaria e higiene son conceptos que deben ir a la par con el fin de evitar que gérmenes, virus y bacterias entren a formar parte de la dieta. En la mayoría de los casos, más que el tiempo que transcurre, el aspecto que más influye en una transferencia de patógenos es el grado de contaminación de la superficie. Si un alimento se recoge de una superficie más o menos limpia, el riesgo de infección será menor, aunque hayan pasado más de cinco segundos, que en una superficie con mayor carga bacteriana, aunque pase menos tiempo.
En la cocina, cuando se habla de evitar contaminaciones y de prevenir la acción de bacterias, virus y gérmenes, deben tenerse en cuenta aspectos como la limpieza de todas las superficies, una cocción adecuada y evitar la contaminación cruzada. Una correcta limpieza pasa por:
  • Utilizar agua caliente y detergente.
  • Fregar con fuerza utensilios y superficies para eliminar cualquier resto de suciedad.
  • Enjuagar con agua caliente.
  • Lavarse las manos cada vez que se cambie de alimento.
  • Mantener una correcta desinfección de utensilios, mesas, estanterías y electrodomésticos.

CÓMO SE DESPLAZAN Y CRECEN LOS MICROORGANISMOS

Para que los microorganismos puedan desplazarse de un lugar a otro necesitan un medio que se lo permita. Esta transferencia, que se denomina contaminación, es posible a través de las manos, las superficies, los alimentos e, incluso, animales. Para crecer y multiplicarse, un microorganismo necesita comida, agua, tiempo y calor. Una bacteria puede duplicarse en 15 minutos, aunque no todas son nocivas, ya que algunas tienen que alcanzar altos niveles para ser perjudiciales, mientras que otras incluso en un número muy reducido pueden provocar enfermedades.

Comer por ansiedad: psicoterapia

La terapia interpersonal demuestra ser una opción eficaz para mujeres adolescentes en riesgo de obesidad, según un estudio
  • Por JOSÉ A. RODRÍGUEZ
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  • 23 de mayo de 2011
- Imagen: Marisa -La obesidad y el exceso de peso es un problema de salud cada vez más frecuente entre los adolescentes. En muchos casos, detrás de los atracones o de la ingesta excesiva de alimentos, hay alteraciones emocionales causadas por problemas en las relaciones interpersonales. Por tanto, tratar estos problemas puede ayudar a combatir el trastorno alimentario.
 
Los casos de obesidad y sobrepeso entre los adolescentes españoles han aumentado en los últimos años y nada parece indicar un cambio en esta tendencia. España es uno de los países europeos con mayor tasa de obesidad entre los más jóvenes. El 15% de los adolescentes españoles son obesos. Y no es simplemente un problema estético. Durante la adolescencia supone una seria amenaza para la salud, ya que puede contribuir al desarrollo de diabetes de tipo 2, entre otras enfermedades.

La psicoterapia interpersonal

Este exceso de peso puede causar problemas psicológicos o trastornos de la conducta alimentaria. Según un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), los adolescentes afectados tienen mayor riesgo de convertirse en adultos con obesidad grave o mórbida. El riesgo es mayor en las mujeres. Por este motivo, uno de los principales objetivos de los profesionales de salud es desarrollar terapias que permitan prevenir y tratar este problema.
Los adolescentes con obesidad mórbida pueden reducir su esperanza de vida unos 14 años por enfermedades asociadas
La psicoterapia interpesonal podría ser de gran ayuda. Esta terapia, que se ha mostrado muy eficaz en el tratamiento de la depresión, se basa en la premisa de que los problemas emocionales y conductuales son una consecuencia y reflejo de conflictos en las relaciones interpersonales, tan necesarias para la salud psicológica de las personas, pero que pueden ser una importante fuente de conflictos y, por tanto, de estrés.

Atracones y problemas interpersonales

Una de las causas que está detrás de muchos casos de obesidad en adolescentes son los atracones. Esta ingesta de una gran cantidad de alimentos (a menudo de un elevado contenido calórico, como bollería, fritos o pasta) se realiza con la sensación de que se ha perdido el control. En los casos más extremos, se llega a diagnosticar un trastorno por atracón, caracterizado por episodios recurrentes. Las personas que lo sufren no vomitan ni toman laxantes tras la excesiva ingesta, y afecta más al sexo femenino. Son más frecuentes en personas que están deprimidas, se sienten muy solas o tienen problemas en las relaciones personales. Éstas lo utilizan como un intento para combatir su malestar emocional.

Cómo ayuda la psicoterapia interpersonal

La psicoterapia interpersonal está enfocada a mejorar las relaciones interpersonales y trabajar las reacciones emocionales. Los problemas relacionados con la comida no se abordan de una forma directa. Se trabajan las dificultades interpersonales, ya que se entiende que los trastornos alimentarios son una forma de evadirlas. Para comprobar la eficacia de esta terapia en el tratamiento de la obesidad, se realizó un estudio en la Universidad de Ciencias de la Salud de Bethesda (EE.UU.).
En el trabajo participaron 38 chicas adolescentes entre 12 y 17 años, con un elevado riesgo de desarrollar sobrepeso. Un grupo pasó por un tratamiento de terapia interpersonal y el otro grupo recibió un programa de educación relacionado con normas de atención sanitaria. Después de un año, se detectó que las adolescentes que habían seguido la terapia interpersonal habían sucumbido a menos atracones que las otras. De la misma manera, también habían conseguido estabilizar o reducir su índice de masa corporal (IMC).

EXCESO DE PESO EN LA ADOLESCENCIA

  • En España, el 27,6% de los niños y adolescentes entre 2 y 17 años sufren sobrepeso u obesidad, según datos de la Encuesta Nacional de Salud.
  • Una investigación del Hospital Universitario de Getafe (Madrid) revela que casi el 1% de los adolescentes con obesidad mórbida sufren diabetes tipo 2 y el 10% es prediabético.
  • Los adolescentes que padecen obesidad mórbida pueden reducir su esperanza de vida unos 14 años, porque desarrollarán problemas cardiovasculares, hipertensión o diabetes.
  • Los problemas de salud más habituales entre los adolescentes con sobrepeso u obesidad son: hígado graso, hipertensión, aumento de niveles de triglicéridos y alteraciones de la glucosa.
  • Los adolescentes obesos o con sobrepeso son más sedentarios y tienen problemas de autoestima y depresión.

Los efectos del zinc en la memoria de adolescentes

Las principales fuentes naturales de zinc son las carnes rojas, el pescado y los cereales
  • Por JORDI MONTANER
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  • 27 de abril de 2005
Un estudio avalado por el Servicio de Investigación Agrícola de Estados Unidos concluye que los niños de 11 años que ingieran un suplemento de 20 mg de zinc 5 días a la semana, tras 3 meses de tratamiento ininterrumpido, van a exhibir una capacidad mental superior a la de quienes no hayan optado por dicho suplemento.

Según este trabajo, los niños serán capaces de responder a las preguntas de forma más rápida y con mayor precisión, haciendo gala de una memoria más dúctil y de una mayor capacidad de atención y retención de ideas. James Penland (Grand Forks, Dakota del Norte), coordinador del estudio, expuso recientemente dichas conclusiones en un encuentro nacional sobre biología experimental. Con anterioridad, el zinc se había vinculado a la potenciación de funciones motoras, cognitivas y psicosociales en niños y adultos; pero éste es el primer experimento llevado a cabo en escolares preadolescentes.
Penland subrayó esta circunstancia, «habida cuenta que se trata de una franja de población en etapa de cambios físicos y mentales muy complejos, que normalmente acusa déficit de oligoelementos esenciales en sus tablas nutritivas». Los expertos en nutrición advierten del peligro de dietas pobres en zinc, incluso en países desarrollados como Estados Unidos. Las fuentes naturales de zinc son las carnes rojas, el pescado y los cereales, «que nuestros esclares denostan muchas veces, al optar por fórmulas más energéticas, rápidas de comer y de gusto sabroso».
Las recomendaciones oficiales sobre consumo de zinc varían de los 15 mg/día en Estados Unidos para población adulta a los 9,5 mg de las autoridades del Reino Unido para los hombres y los 4-7 mg para las mujeres.
El estudio coordinado por Penland reclutó a 111 niñas y 98 niños de 11 años, distribuidos en tres grupos que tomaron zumo de frutas con 0, 10 y 20 mg de gluconato de zinc, respectivamente. Se trató de un estudio ciego, por lo que ni los escolares, ni sus padres ni los evaluadores podían saber de entrada qué cantidad de zinc era la ingerida. Tanto al principio como al final del estudio se pidió a los alumnos que realizaran una serie de ejercicios de habilidad mental, a la vez que se monitorizaron sus niveles de zinc en sangre.
Quienes habían tomado 20 mg de zinc al día realizaron sus pruebas un 12% mejor que quienes no habían tomado nada, y un 6% mejor que quienes habían tomado sólo 10 mg. Los suplementos de zinc no repercutieron en el rendimiento motor o psicosocial de los alumnos, si bien las niñas que no habían tomado zinc manifestaron más trastornos de conducta.
Estos datos se añaden a los de estudios previos que avalaban la utilidad del zinc a la hora de reforzar la respuesta inmune o en aspectos tan concretos como la coordinación visual-manual. También se había achacado al zinc una mayor capacidad para la retención de memoria y la fuerza muscular (en adultos).

Mano de zinc

Los investigadores alertan sobre los peligros de un déficit mineral en las dietas de los jóvenes Otros estudios han vinculado un déficit de zinc a la conducta violenta en los adolescentes. Se sospechaba que detrás de las conductas violentas juveniles podía haber un déficit de hierro, proteínas o vitaminas, habida cuenta que los jóvenes con analítica más equilibrada tienden a mantener conductas menos irascibles.Los expertos ratificaron que una suplementación adecuada en la pubertad puede tener un impacto en la inhibición de la violencia juvenil y combatir la conducta antisocial.
Jianghong Liu colaboradores, de la Universidad del Sur de California, llevaron a cabo un estudio de campo con un millar de adolescentes de Isla Mauricio, representantes de muy diversas etnias. Monitorizaron sus analíticas de sangre desde los 3 años, prestando atención especial a la vitamina B, proteínas, hierro y zinc. A los 11 y a los 17 años se sometió a estos escolares a una serie de pruebas de conducta y se constató que los adolescentes con peores niveles oligoalimenticios presentaban una conducta hasta un 41% más conflictiva que los de valores normales.
Los autores concluyeron que el déficit de zinc en esta etapa de crecimiento trae consigo un índice de inteligencia menor que, a su vez, desemboca en conductas más agresivas y antisociales. «Pudimos comprobar que los niveles de zinc desempeñan un papel determinante de la violencia juvenil superior, incluso, al de las clases sociales o niveles adquisitivos».
Asimismo, los investigadores alertan sobre los peligros de un déficit mineral en las dietas de los jóvenes. En el reino Unido, sin ir más lejos, el déficit de hierro es el trastorno alimenticio más extendido entre la población. Por contra, el beneficio que una suplementación de hierro o zinc puede suponer en la población adolescente no tiene parangón en la población senil. Suplementar a los ancianos con antioxidantes, hierro o zinc no mejora su rendimiento cognitivo.
«Sabemos que las vías oxidativas están implicadas en los procesos de demencia», explica la neuróloga Kristine Yaffe (San Francisco, California), y en adultos sanos se ha demostrado que «una dieta rica en antioxidantes protege contra el deterioro cognitivo hasta una cierta edad». La investigadora suplementó las dietas de 2.000 ancianos con 80 mg de zinc por un tiempo medio de 7 años sin conseguir avances notables en sus pruebas cognitivas.

SALUD MINERAL

Nuestro organismo necesita un aporte mínimo diario de 2 mg de zinc para llevar a cabo sus funciones esenciales. El zinc es un micromineral muy versátil que aparece unido a procesos tan elementales como el crecimiento, la actividad de la vitamina A o la síntesis de enzimas pancreáticos. El mineral está presente en cada una de nuestras células, ya que es necesario para el funcionamiento de más de 300 reacciones enzimáticas vinculadas al metabolismo de carbohidratos, proteínas y grasas, así como en la síntesis de insulina.
Las mayores concentraciones de zinc tienen lugar en el tejido muscular, con una proporción del 60%. Un 30% se aloja en los huesos y el 10% restante en la glándula prostática, los ojos y la piel. Además de contribuir a las reacciones enzimáticas, el zinc actúa sobre el sistema inmunológico, aumentando las defensas frente a infecciones bacterianas.
También se ha visto que facilita la curación y cicatrización de heridas y quemaduras, disminuye el tiempo de curación de las úlceras gástricas, a la vez que mejora el crecimiento y desarrollo del feto. Las embarazadas que reciben suplementos de zinc se ha demostrado que tienen menos riesgo de dar a luz un bebé con bajo peso. El zinc se utiliza también para curar procesos de acné y reducir las cantidades de sebo en la piel. Los dermatólogos han descrito que una piel muy seborreica puede, a su vez, provocar alopecia en el adulto y que, en virtud de las propiedades anti-andrógenas de este mineral, el problema podría solucionarse o atenuarse con un consumo controlado de zinc.
Además, se atribuye al zinc un aumento en la agudeza del sabor y el olfato, al igual que una protección del hígado frente a las agresiones químicas. Aunque faltan investigaciones concluyentes, también se recomienda en la prevención de ciertas demencias, anorexia nerviosa, cataratas, diabetes, síndrome de Down, impotencia, osteoporosis y prostatitis. La deficiencia de zinc no se caracteriza, la verdad sea dicha, por unas determinadas manifestaciones clínicas. Muchas personas presentan bajos niveles de zinc en el organismo, sobre todo en países atenazados por el hambre o la pobreza extrema, así como en poblaciones desprotegidas.
Un bajo consumo de este mineral se ha asociado epidemiológicamente a los problemas de próstata en hombres mayores de 45 años, alteraciones en el crecimiento normal durante la infancia o trastornos de la menstruación. Los primeros síntomas que se observan son sus efectos sobre la pérdida de gusto y de agudez olfativa, alteraciones dermatológicas, dificultades para la erección, retraso de crecimiento uterino, caída del cabello o anemia.
Existen productos de consumo que, lejos de aportar zinc al organismo, empeoran los cuadros al inhibir la absorción del preciado mineral, como son las bebidas alcohólicas, el tabaco o el café consumido en cantidades excesivas. También conviene evitar las dietas agresivas basadas en cereales y leguminosas no fermentadas (con elevado contenído de ácido fítico), o las dietas basadas en raíces y tubérculos, tradicionalmente pobres en zinc. En caso de seguir una dieta vegetariana muy estricta se recomienda combinarla con la administración de suplementos y reducir el consumo de fitatos.

Susceptible adolescencia

La adolescencia es una etapa crítica en la que las inquietudes de los jóvenes se traducen en conductas y actitudes muchas veces incomprensibles
  • Por MONTSE ARBOIX
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  • 26 de marzo de 2007
- Imagen: Carf / Flickr -Bien es sabido que la adolescencia, un periodo crítico en las etapas de desarrollo, comporta cambios físicos y psicológicos que hacen que el individuo adquiera una identidad propia. Debido a los notables cambios, el adolescente vive en un mar de problemas, inseguridades, dudas y contradicciones que se traducen en cambios bruscos de humor. Ahora, investigadores estadounidenses sospechan que una hormona ayudaría a explicar estos cambios de humor y ansiedad exteriorizada por muchos jóvenes.
 
En la búsqueda hacia una nueva identidad los adolescentes deben desarrollar confianza en sí mismos y el sentido de la autonomía, de la iniciativa (tienen una imaginación y una ambición sin límites) y de laboriosidad (elegir profesión). La necesidad de establecer un concepto de sí mismo le impone aceptarse, con sus debilidades y sus fortalezas. Habitualmente, los adolescentes que se sienten aceptados y queridos por sus familias tienden a ganar confianza y sentirse bien consigo mismos. Por el contrario, los que tienen dificultades a este nivel muchas veces tienden a no integrarse en grupos afines por problemas para establecer relaciones, desarrollan una imagen desfavorable de sí mismos y tienen una baja autoestima.
El concepto que los adolescentes perciben de sí mismos depende en gran parte de la impresión que ejercen sobre los demás, sobre todo del grupo de amigos. Todo este escenario dificulta el desarrollo de una identidad estable y suele traducirse en cambios de humor, discusiones, poca comunicación con los adultos y un sinfín de reacciones desconcertantes. Además, en ocasiones surgen dudas sobre la identidad sexual, que va desde el autoerotismo hasta la heterosexualidad genital manifiesta, lo que no hace si no empeorar la situación. Un estudio realizado por expertos estadounidenses acaba de identificar ahora el papel que juega una hormona en todos estos cambios.

La alopregnanolona

Una hormona que habitualmente sirve para apaciguar a adultos y a niños pequeños en situaciones estresantes aumenta la ansiedad en los adolescentes, según un estudio reciente publicado en Nature Neuroscience. La investigación, coordinada por Sheryl Smith del SUNY Downstate Medical Center de Nueva York (EEUU), ha demostrado este particular efecto en ratones hembra adolescentes centrándose en la hormona alopregnanolona (THP). La TPH, que se produce en respuesta al estrés y suele actuar para reducir la ansiedad, tiene una respuesta atípica en los ratones adolescentes: actúa en un inusual receptor inhibitorio provocando un incremento del estrés.
Aproximadamente el 50% de los adolescentes que experimentan una depresión grave tienen probabilidades de seguir presentando depresión en la edad adulta
Los expertos afirman que si el mecanismo se produjera de forma similar en los humanos, explicaría por qué el estrés genera tanta ansiedad a los adolescentes. En muchas especies, la pubertad marca el momento de abandonar el núcleo familiar, y la ansiedad en este momento de desarrollo puede contribuir a mantener una actitud de alerta que aumentaría las probabilidades de supervivencia. Pese a ser necesarios más estudios para concretar qué sucede en el adolescente humano, este descubrimiento es muy significativo. Los cambios emocionales que sufre en esta etapa no siempre son buenos; las respuestas al estrés se incrementan y la ansiedad aparece por primera vez, con una tasa superior en mujeres, junto al riesgo de suicidio.

Prevenir la depresión

La depresión constituye un problema frecuente con tasas de prevalencia elevadas que alcanzan el 8% en las personas jóvenes. Por lo general, la enfermedad depresiva empieza en la adolescencia o los años de adulto joven. Alrededor del 15 al 20% de los adolescentes en EEUU ha presentado un episodio severo de depresión, que es similar a la proporción de adultos. La depresión en jóvenes se caracteriza por un sentimiento constante de tristeza, desánimo, pérdida de la autoestima y ausencia de interés en las actividades habituales. Los especialistas afirman que puede darse como respuesta a situaciones de estrés, a consecuencia del proceso de maduración de la influencia de las hormonas sexuales y de los conflictos de independencia con los padres.
Los adolescentes que presentan baja autoestima o que perciben poco sentido de control sobre los sucesos negativos son muy autocríticos y presentan un riesgo particular de deprimirse frente a situaciones de estrés. El tratamiento habitual suele ser efectivo y puede prevenir además episodios posteriores. Sin embargo, aproximadamente el 50% de los que experimentan una depresión grave tienen probabilidades de seguir presentando depresión en la edad adulta. La depresión, que frecuentemente está asociada a otros trastornos psiquiátricos como ansiedad, suele interferir con el rendimiento escolar y las relaciones personales y también se relaciona con comportamiento imprudente y violento.
El National Health and Medical Research Council asocia la depresión en los jóvenes con bajo rendimiento académico, disfunción social, abuso de alcohol o sustancias estupefacientes, intentos de suicidio y casos de suicidio consumado. Además, debido a las características de comportamiento de esta etapa de desarrollo, el diagnóstico es complejo. La preocupación de las autoridades sanitarias en todo el mundo por este tema se ha traducido en la elaboración de gran número de programas de prevención. Una revisión de la Biblioteca Cochrane sobre el efecto de las intervenciones psicológicas y educativas para prevenir la depresión en niños y adolescentes constata que los programas psicológicos de prevención son efectivos para prevenir la depresión a corto plazo con, además, una disminución en la enfermedad depresiva durante un año. No obstante, los revisores observaron que la mayoría de los ensayos se centraron en intervenciones psicológicas y existen pocos estudios sobre intervenciones educativas.

CONDUCTORES ADOLESCENTES

Aprender a conducir, a parte de ser un gran reto para los adolescentes y sus padres, conlleva muchos riesgos. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2002 los accidentes de tráfico se cobraron 1,18 millones de vidas y causaron traumatismos a unos 30 millones de personas más. Si la tendencia actual se mantiene, en 2020 el número anual de muertes y discapacidades por accidentes de tráfico habrá aumentado en más del 60%, convirtiéndose en el tercer factor más importante en la lista de la OMS de los principales factores de mortalidad (en 1990 los accidentes de tráfico ocupaban el noveno lugar).
En España, los accidentes de tráfico constituyen la quinta causa más frecuente de muerte, sólo por detrás de las enfermedades cardiovasculares, las neoplásicas, las respiratorias y las digestivas. Pese a que los adolescentes tienen la sensación de ser más hábiles y con más reflejos, la conducción imprudente sigue llevándose vidas adolescentes por delante. La mitad de las víctimas en la carretera suelen ser jóvenes y adolescentes de entre 15 y 24 años, fundamentalmente de sexo masculino, un grupo de población en los que confluyen factores de riesgo añadidos como la inexperiencia al volante o el consumo de alcohol y drogas durante los fines de semana.
Son multitud los factores que ayudan a ocasionar accidentes en carretera: después de oscurecer por que los reflejos y las habilidades del conductor novel están desarrollándose en los primeros meses, cuando se conduce con amigos o por diversión. Los expertos en prevención insisten que, durante los seis primeros meses después de obtener la licencia correspondiente, los nuevos conductores deberían ganar experiencia antes de conducir en horas de diversión, sobre todo, nocturnas. Por no abrocharse el cinturón, por somnolencia que provoca más accidentes que el alcohol, después del consumo de alcohol, marihuana o cualquier otro tipo de alucinógeno, y por distracción, como cualquier otro conductor, al realizar acciones como encender un cigarrillo, poner la radio, comer, beber, maquillarse o utilizar el móvil.